Durante sus dos décadas de funcionamiento miles de personas han conseguido rehacer su vida e incorporarse de nuevo a la sociedad, abandonando el consumo de sustancias tóxicas
Para conmemorar los 20 primeros años de la puesta en funcionamiento del Centro Provincial de Drogodependencias, desde la Diputación de Granada se ha editado una publicación en la que de forma sencilla, se han recopilado los acontecimientos y actuaciones más relevantes que durante este tiempo han acontecido. La publicación quiere también servir para reconocer el esfuerzo y compromiso del equipo de profesionales del Centro Provincial de Drogodependencias en su vigésimo aniversario.
Durante el año 2009 en el Centro Provincial se trató a más de 7.000 personas en nuestra provincia, además los diferentes programas de prevención desarrollados por la Junta, la Diputación y las organizaciones no gubernamentales tuvieron un impacto sobre más de 400.000 personas.
Tal y como ha explicado el presidente de la Diputación durante la presentación del libro, acto en el que ha estado acompañado por la Directora General de Servicios Sociales y drogodependencia de la Consejería para la Igualdad y el Bienestar Social de la Junta de Andalucía, Ana María Gómez Pérez, la Vicepresidenta Primera de la Diputación de Granada, Juana Maria Rodriguez Masa, y el director del Centro, Antonio Torres, “el inicio del Centro Provincial de Drogodependencias partió de nuestro compromiso político y social con los municipios de la Provincia, para tratar el problema de las drogodependencias, que generó una gran alarma en la población, tanto por las repercusiones que el abuso de drogas estaba ocasionando, en la salud de los consumidores, como también en su entorno personal y social”
Martínez Caler ha asegurado que, si bien es cierto que no se ha conseguido acabar con el problema de las drogas, en este tiempo, incluso es probable que no se acabe de conseguir en un futuro“sí se ha conseguido relajar situaciones familiares conflictivas, colaborando en la convivencia social, mejorando la seguridad ciudadana y sobre todo solucionando muchos problemas con nombre y apellidos”. Es el caso de José Martín Molina quien después de 2 años de tratamiento en la unidad de alcoholismo del Centro Provincial de Drogodependencias, ha aprendido a valorar sus logros y no sólo sus fracasos, ha ganado el respeto de las personas que le rodean y ha aprendido a orientar mejor su vida. “Yo tenía muchos problemas con el alcohol y me han servido mucho los consejos y terapias de los profesionales del Centro al que tengo mucho que agradecer. Mi vida empezó el día que dejé de beber”
Afortunadamente miles de personas durante estos 20 años, han conseguido rehacer su vida e incorporarse de nuevo a la sociedad, abandonando el consumo de sustancias tóxicas. Con otras personas mucho más deterioradas física y psicológicamente, que no han querido o no han podido conseguir una rehabilitación total, sí se ha conseguido cumplir objetivos no menos importantes de reducción de riesgo y daño, objetivos en definitiva, sanitarios y sociales, que no se mueran, que no delincan, que no se prostituyan, que no aumente su marginación social y que dignifiquen su vida. Para ello se pusieron en marcha programas de mantenimiento con metadona, alojamiento, otros recursos de higiene, salud y subsistencia básica.
Durante las etapas iniciales del Centro Provincial de Drogodependencias, la Diputación de Granada orientó las actuaciones que se desarrollaban desde un modelo bio-psico-social y un abordaje integral del problema de la toxicomanía, en un contexto de trabajo multidisciplinar, de manera que se tuviesen en cuenta todas las áreas de la vida de la persona, esto ha significado una determinada forma de intervención durante este tiempo, ya que no solo se ha abordado la dependencia a la sustancia objeto de la adicción, sino que también, son objetivos del tratamiento las dificultades y conflictos personales, de pareja, familiares, de formación y empleo, problemas más complejos psicopatológicos y psiquiátricos, que han requerido una continua formación y cualificación de los equipos del CPD y una eficaz coordinación con otros dispositivos sanitarios y sociales.
En aquel primer momento de la creación del Centro Provincial de Drogodependencias, fue imprescindible poner en funcionamiento un dispositivo de esta naturaleza, que por un lado analizara la extensión y repercusiones de la problemática y por otro diera respuesta a las necesidades de tratamiento y rehabilitación de las personas afectadas, sin olvidar las actuaciones necesarias en el ámbito de la prevención.
La Diputación de Granada inició estas actuaciones con la firma del primer Convenio de colaboración con la Junta de Andalucía a finales de diciembre de 1987, es por ello que el período que se recoge en esta publicación sea de 1988 a 2008, aunque la colaboración con la Junta en materia de drogodependencias continúa al día de la fecha.
Esta relación ha sido y continúa siendo muy importante ya que ha permitido mejorar la Red Provincial de atención a las drogodependencias año tras año en función de las necesidades que se han ido identificando. En este sentido hay que señalar que la primera iniciativa de descentralización de los tratamientos tuvo lugar en octubre de 1990 a través del decreto por el que se aprobó el Programa especial de Intervención en Barriadas de Actuación Preferente y Zonas de Alta Incidencia de consumo. Así se creó el Centro Comarcal de Motril, que comenzó a dar cobertura a 41 municipios de la zona costa, las personas afectadas a partir de ese momento no necesitaron desplazarse a la capital para ser atendidos de sus problemas de drogodependencias.
Más tarde y también gracias a los acuerdos de colaboración suscritos entre la Junta de Andalucía y diversos ayuntamientos, con el apoyo de la Diputación, se pusieron en funcionamiento otros cinco centros comarcales en la provincia Loja, Guadix, Baza, Almuñecar e Iznalloz, que continuaron con el acercamiento de estos recursos a la población.




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